miércoles, 21 de diciembre de 2011

martes, 20 de diciembre de 2011

UN PLENO CALENTITO

Un artículo de Paqui Castillo Martín



El pleno del pasado día 14 de diciembre, a pesar del frío reinante, fue calentito, calentito.
El señor Alcalde tuvo a bien elevar a pleno nuestro pliego de preguntas y ruegos, y a trancas y barrancas, porque los señores munícipes me interrumpieron todo el tiempo, pude, al fin, preguntar todas las preguntas y rogar todos los ruegos. Digo a trancas y barrancas porque cuando llegaba a la pregunta número siete, relativa al turismo en nuestro bienamado pueblo, alcalde y ex-alcalde se enzarzaron en una discusión que en un reality hubiera sido muy jugosa y hubiera subido como  espuma de baño, sin duda alguna, las cuotas de audiencia. Mientras tanto, yo, con mi pliego pasado por registro y tenida a bien por su señoría su llevada a debate plenario, miraba boquiabierta y ojiespantada a los dos pesos pesados de la política vallestera deshacerse en halagos y mimos. Vamos, que se daban el aguabuche con piquitos y todo.
El ambiente, como digo, estaba caldeado. Más de una hora se consumió en echar culpas y reproches recíprocos que volaban sobre las cabezas de los presentes como pájaros de mal agüero. Y la deuda, la enorme deuda que corroe las entrañas de este ayuntamiento tan entrañable, era la causa belli . Los dos combatientes, con los rostros enrojecidos por el enojo y el emblema de la ofensa al adversario como escudo defensivo, parecían caballeros que cual Orlandos furiosos sin piedad se lanzaban al cuello del enemigo. A degüello. La deuda, la que ahoga nuestros corazones y no les deja respirar. La deuda que asciende ya a más de tres millones de euros. La deuda que emponzoña el alma y embota los cuerpos, impidiendo a las cabezas más sesudas pensar con claridad. Pobrecitos los políticos del pueblo, que corren el riesgo de no cobrar este mes, ni el que viene. Sí, hay una deuda tan grande que es posible que nos quedemos sin ayuntamiento, y eso sería el fin del mundo...
Como ya saben, el anterior de los párrafos se ha escrito desde la atalaya de la ironía. Porque les puedo decir que no es para tanto. Estoy sentada en el despacho de GDUA, en mis horas de atención a la ciudadanía -que no termina, sin embargo, de animarse a venir a contarme sus cuitas- y funcionan todos los servicios y suministros básicos: teléfono, luz, internet. En cuanto a nóminas, no sé, pues la mía es una nómina fantasma, porque pertenezco al sindicato de los Servidores de la Ciudadanía por Amor al Arte. Sí, no es para tanto, porque incluso en el peor de los casos, que sería el hundimiento, al estilo de la Casa Usher, de nuestro querido ayuntamiento, no ocurriría absolutamente nada. ¿Dónde se reunía el pueblo en los albores de la Historia para celebrar sus asambleas? En el ágora. Una plaza pública, abierta, con buena acústica y escaños en los pórticos. Nuestra polis vallestera no es mucho más pequeña que muchas de las ciudades-estado de la antigua Grecia y, a diferencia del período clásico, todos los habitantes somos ciudadanos a carta cabal.
Espero, sin embargo, que el edificio constituyente no se desmorone, porque sería el símbolo de la ruina de nuestra ya larga convivencia cívica a través de la institución de los munícipes. Pero si el cadáver político se descompone, quedará todavía el espíritu de un pueblo imaginativo, y a este espíritu es a lo que tendremos que apelar en los malos tiempos. ¿Que no hay dinero? Pues imaginemos, inventemos, creemos, construyamos, ideemos. Con mucho menos se fundaron reinos e imperios. Sólo es necesario un impulso, una ilusión colectiva.
Yo quiero colocar la primera piedra del nuevo edificio. ¿Quién me ayuda?



NADA NUEVO BAJO EL SOL (IRONÍAS DE UNA ENTROMETIDA EN LA POLÍTICA VALLESTERA)


  Un artículo de Paqui Castillo Martín

Muchas cosas han pasado desde el 22 de mayo. Tanto ha cambiado el panorama, que parece ser el mismo de siempre,  y que no hay nada nuevo bajo el sol. Lo primero que hice al asumir mi derrota en las elecciones municipales fue pedir una cita con el señor alcalde para ponerme a su disposición y ayudar a la recién elegida corporación en todo lo que fuese necesario. No pedí nada a cambio, ni sueldo, ni horario, ni despacho. Nada. Por el puro amor al arte de hacer política, que a mi entender significa contribuir a mejorar la situación de los ciudadanos, entre ellos yo misma. La respuesta fue un “gracias, pero nos bastamos muy bien solos”. Perfecto, pensé yo. No hay nada nuevo bajo el sol. Y, mientras iba colándose, despacioso y ladino, el verano por nuestros balcones, se me ocurrió hacer, en nombre de mi grupo, una petición: tener un horario, bien que parco, entendiendo que no nos toca gobernar, para atender a la ciudadanía. La respuesta fue un “no sabe, no contesta”.  Meridiano, y de Greenwich, pensé yo. No. No hay nada nuevo bajo el sol. Luego, en medio del tórrido julio, la Plataforma Pro carretera me invitó, en calidad de portavoz de mi grupo, a una reunión en la Casa de la Cultura, a las 8 de la tarde, en pleno domingo, cuando hasta las ranas del arroyo están haciendo la siesta. Los congregados, que eran los mismos de siempre, querían saber en qué estado se encontraba el proyecto de ejecución de las obras. Estuvimos esperando más de una hora al señor alcalde, que resulta que no sabía que era el invitado de honor. Un problema de comunicación. Y luego vino el señor teniente alcalde, conciliador. Los ánimos se caldeaban bajo un sol de justicia bajo el que no sucedía, obvio es decirlo, nada nuevo.
 Bajo el sol no ocurre nada nuevo. El calor veraniego de todos los años, la feria, las esperadas actuaciones de los artistas de turno, baile y fiesta, pan y circo. No hay futuro aquí para mí. En mi tierra, con mi gente, entre los míos. En el lugar donde descansan mis muertos. Donde persiste, indeleble, la memoria de mi padre en el corazón de quienes le quisieron. Me he comprometido cuatro años a estar aquí, pero mañana quién sabe dónde estaré, adónde me llevarán mis sueños personales, mis íntimas ambiciones. Pero nunca dejaré de pensar en mi pueblo, de preocuparme por mi pueblo, de amar a mi pueblo.  Y, mientras me quede una gota de savia vallestera en las venas, aquí están mi voz y mi palabra, que son mi arma y mi escudo protector. No me quiero ir. Todavía no. Porque me queda muy poco tiempo de estar en el Valle, y porque me he acostumbrado a vivir entre los míos, a dar los buenos días a las personas mayores por las mañanas, a remontar la cuesta de la finca Santamaría con mi bici de montaña, a beber del agua del manantial artificial por la que tanto luchamos hace unos años. Sí, me queda poco. Ya mis huesos van notando, con los años, el dolor de la separación. Tengo la maleta en la puerta. Como siempre, desde que el mundo es mundo, los soñadores hemos de buscar un lugar bajo el sol en el que encajemos, donde sí se nos quiera porque somos comprendidos, donde no somos peces fuera de su pecera. Sí, soy soñadora, una alquimista del verbo, pero también una vallestera. Y me he puesto como meta, en cuatro años, cometer la locura de intentar cambiar la realidad, porque todavía soy una de las pocas afortunadas a las que la realidad no ha conseguido cambiar. Y lucharé. Con uñas y dientes. Contra los elementos, contra la lluvia, contra el vendaval. Y contra el sol. Cuatro años. Y, después, a volar, sintiendo que lo que dejo atrás es una tierra de la que puedo sentirme orgullosa. Que mi mensaje ha calado. Sólo así podré ser feliz del todo, dondequiera sea, quizás muy lejos. Bajo un sol de hielo, de fuego o de cenizas. Sintiendo, desde la distancia, que sus rayos han hecho brotar algo nuevo…


domingo, 18 de diciembre de 2011

CARTA A CAYETANO MARTINEZ DE IRUJO

Un artículo de Paqui Castillo Martín

Señor Cayetano Martínez de Irujo:
En Andalucía somos tan trabajadores, constantes y hornados como en el resto de España.
Desde hace décadas venimos sosteniendo el crecimiento económico de nuestro país con las remesas de los que se vieron obligados a emigrar a otros lugares más prósperos.
Hacemos fructificar los campos, y nos sentamos a comer a la mesa con los alimentos ganados con el sudor de nuestra frente.
Parimos a nuestros hijos para que se conviertan en personas honestas, de las que nos sentimos tan orgullosos que no nos duelen prendas si por ellos tenemos que hacer dolorosos sacrificios.
Somos valientes, nobles, esforzados. Llevamos en la sangre el gen de la gallardía y no nos achantamos ante nada.
Hicimos las Américas, y hoy hacemos las Europas.
Algunos de nosotros somos abogados, periodistas, ecomistas, farmacéuticos, investigadores, escritores. Amamos la tierra que nos vio nacer y nos dio la oportunidad de progresar.
Y es gracias a nuestros hermanos de terruño, los que se quedaron para servir en los labrantíos, las huertas, los olivares, que usted puede llevar sin problemas su vida de señorito.
Así que, por favor, más respeto.

martes, 13 de diciembre de 2011

LA FABRICACIÓN DE MARIANO RAJOY

Un artículo de Paqui Castillo Martín

Sobre mi persona recaigan exclusivamente las responsabilidades judiciales que derivarse puedan de la publicación de este artículo

No me he atrevido a poner las noticias. Miedo me da sólo apretar el mando. No quiero. 
¿Será ésta la única manera de manterme ajena a la "ola del cambio"? Sí, así la llaman. Ola u oleada, que, para el caso, es lo mismo, si de tsunamis políticos se trata. Una ola de contagio...

¿Cambiar es volver a lo mismo de siempre? ¿Cambiar es reemplazar una ideología de centro-izquierda por otra de centro-derecha cada cuatro,  ocho, doce años? ¿Eso es cambiar? Que vengan, y me lo digan.

No, no he querido ver la tele. Ni mirar en el Twitter, ni el Facebook, ni los debates virtuales de Blogger.
No. Y debo ser la única, a lo que parece. Porque en España no se habla de otra cosa. Cambio.
Sí, probablemente. Si entendemos por cambio que cambien algo las cosas para que nada cambie. Café para todos.

A mí me da miedo apretar el mando y escuchar a Rajoy. Temo por el futuro de España, en manos de un nuevo presidente  con menos charme que el anterior. Un Aznar venido a menos, lo que ya es decir poco. 



Es la era tecnológica, la era del predominio de la imagen, en la que los políticos se construyen en los gabinetes y se terminan de armar en los camerinos de maquillaje de las grandes cadenas multimedia. Decía Peter Burke que a  Luis XIV, el rey Sol, se le fabricaba: peluca alta, capa de armiño y zapatos de tacón. Impresionante. Los súbditos le creían un dios que al contacto de su mano curaba la escrófula. Desde entonces hasta ahora, la creación de imagen ha crecido de modo imparable. Importan más las apariencias que las esencias, el continente que el contenido. O si no, al tiempo. Por si acaso, de advertencia sirva: un examen atento al discurso rajoiniano y sólo queda en dividendo una substancia muy pobre: atentos a la lectura entre líneas de su florida retórica. Porque, entre arrastre y arrastre de sílaba, en realidad está diciendo: el Estado soy yo y España...a tomar por saco.

Luego no digan que no les dije.



miércoles, 7 de diciembre de 2011

CONTRA LA IMPUNIDAD...GDUA

GDUA desea comunicar que ha sido admitida a trámite por la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz la petición formulada por nuestra vecina la sra. Dª Isabel Muñoz Díaz para que dicha Oficina investigue y recabe toda la información pertinente a la queja producida por la construcción de una rampa ilegal situada en C/ Viento.

En estos trámites estamos apoyando y asesorando a la familia afectada, por lo que sentimos que éste primer pasito es también una victoria nuestra, y de la democracia, que no deja que las actuaciones improcedentes, o claramente ilegales, del consistorio, queden impunes.

Animamos a tod@s los vecin@s a que nos planteen sus quejas, pues tened por seguro que no nos vamos a quedar de brazos cruzados.

Se han ocultado los datos personales de la vecina afectada para proteger su intimidad.


RUEGOS Y PREGUNTAS DEL GRUPO DEMOCRÁTICO UNIDO ABDALAJÍS





viernes, 18 de noviembre de 2011

ESPAÑA DUERME LA SIESTA MIENTRAS CAEN CHUZOS DE PUNTA

Un artículo de Paqui Castillo Martín


Sobre mi persona recaigan exclusivamente las responsabilidades judiciales que derivarse puedan de la publicación de este artículo


Aquel cálido y largo verano de 2006, Marbella se convirtió en el punto de mira de un país perplejo que apenas volvía de echar la  siesta cuando el ex edil de la localidad entraba en prisión acusado de diversos delitos de cohecho y malversación de caudales públicos.
No obstante, Muñoz fue sólo uno de los más de noventa imputados que, durante el tiempo que duró la Operación Malaya, desfilaron ante el impasible juez Miguel Ángel Torres.
Cuando Muñoz fue detenido, Malaya ya iba por su tercera fase, pero en el preciso momento en que el ex regidor pisaba la cárcel de Alhaurín de la Torre, España entera despertó bruscamente a una realidad mediatizada por la telebasura que alcanzaba tintes de tragedia.
 Desde entonces no ha pasado día en que la corrupción inmobiliaria, el fraude al fisco y el cobro de dinero bajo cuerda no hayan puesto en entredicho la supuesta honradez del estamento político.
Félix de Azúa ha inventado un nombre para un fenómeno si no nuevo, si más conocido ya por el español medio como parte  inmanente de su bagaje democrático: cleptocracia. Me parece un término dolorosamente adecuado para una sociedad que, en los tiempos que corren, se queda dormida mientras los guardianes de lo público se llevan a Suiza la alcancía con los ahorros de los sufridos contribuyentes.
Casi cada provincia del solar hispano tiene más de un municipio con las caras del concejo en el álbum de fotos de la Policía Nacional. Un vergonzoso recuerdo para la posteridad que me hace pensar en nuestra historia reciente, cuando el amiguismo caciquil funcionaba a las mil maravillas bajo la sacrosanta cobija de aquel Régimen de funesta memoria. Intentando huir de aquellos barros, hemos caído en estos lodos…
Hemos tenido tiempo suficiente para ir madurando el ideal democrático del cuerpo político pero, al parecer, algo ha fallado. Ese cuerpo necesita un chequeo urgente, una exploración profunda, porque está enfermo, no de una nadería cualquiera, sino del colosal raquitismo que no le ha dejado en pie, tras décadas de sistemática succión de sus sistemas linfáticos, ni la médula de los huesos.
Pobre democracia joven, cuyas tímidas raíces han fructificado en un país ladino y viejo. Las antiguas costumbres se han injertado fácilmente en el delicado tallo, como un cáncer tuberoso. Creo que el mal ya no tiene remedio. Ojalá me equivoque.
Porque mientras pienso en si tengo o no tengo razón, nuestros dirigentes, ya sean del equipo azul, ya sean del equipo rojo, montan el numerito sacándose unos a otros los colores. En lugar de responsabilizarse de la situación y de enfrentarla con vergüenza torera, unos y otros han iniciado un juego de tenis al que los pobres ciudadanos asistimos sin comprender si el lance ha sido set o falta. Cada nuevo escándalo urbanístico es motivo de persecución de un partido hacia otro y viceversa. Si ya es un oprobio que esta caza tenga como objetivo echar delitos tan graves en la cara del adversario, más lo es que no se institucionalicen medidas para frenar a los artistas del escamoteo.
La crisis. Parecía tan lejana… era cosa de unos cuantos bancos que no tenían las cuentas muy claras. Decían que venía de América, y como una potente gripe trasatlántica al final nos acabamos contagiando de ella. Me entra la risa floja cuando los políticos de uno u otro signo hacen llamamientos a la calma. Lo que nuestros gobernantes quisieran es administrarnos una buena dosis de Prozac con la que amodorrarnos frente al televisor de nuestros pisos hipotecados, mientras tras los cristales caen chuzos de punta. Muy al contrario, es tiempo de salir a la calle a manifestar nuestro desconcierto, nuestro desconsuelo, nuestra desesperación, porque la fiebre, para nuestra desgracia, nos sigue subiendo. Echemos mano de hemeroteca, hagamos memoria histórica, ahora que está de moda, y recordemos aquel nefasto Crack del 29: un primer golpe de tos que nos advirtió que el capitalismo financiero había tocado techo. Aún así, con él seguimos, revistiendo sus injusticias mundiales con políticas de protección social típicas de un welfare state derrochón, despreocupado y  más insolidario cada día. No hay derecho.
Acabo mi diatriba donde la comencé, en el antiguo reino feudal de Muñoz y Compañía. Tiene nuestro Sur un parecido sospechoso con la costa siciliana, y no sólo por los bellos paisajes agrestes de campo mediterráneo, de olivar y viñedo que hace unos miles de años nos trajimos de Roma. Marbella es el destino favorito de las mafias internacionales para invertir en lujo el deplorable objeto de sus tráficos. ¿Copiaremos también de Italia su modelo de justicia, que como apunta Félix de Azúa es uno de los más inseguros de nuestro entorno? Bien parece que la actuación policial, con su rosario de detenciones y operaciones con nombres altisonantes es sólo la minúscula punta de un sombrío iceberg cuyos hielos se ramifican por todas las aguas del planeta en contacto con tierra firme. España es el paraíso del clandestino que trafica con armas y con almas mientras pasea impunemente por Puerto Banús –pequeña Panormo– a lomos de un Ferrari Testarrosa ultima edizione.
Mientras me gano un pasaporte al infierno con estas denuncias, España, indolente, duerme la siesta. Es evidente que no me he tomado aún la dosis de Prozac ministerial que para mi edad y peso me recomendó el gobierno, y por eso todavía me queda lucidez suficiente para apagar el televisor y ponerme a escribir lo que ustedes están leyendo. Espero que no les haya hecho pensar demasiado: provoca arrugas, náuseas y alguna que otra úlcera de duodeno, lo tengo comprobado. Si notan alguno de estos síntomas, vuelvan a su sofá con el arrullo del televisor de fondo de pantalla protector de estómagos. Y, por favor, sigan durmiendo.

martes, 15 de noviembre de 2011

CONCENTRACIÓN POR EL AGUA PÚBLICA

Nos ha llegado esta información, procedente de la Asociación de Vecinos del Sur del Torcal. Estaremos con ellos el viernes para sumarnos a la lucha.

CONCENTRACIÓN POR EL AGUA PÚBLICA
EN MÁLAGA EL VIERNES DIA 18 DE NOVIEMBRE A LAS 12.00 HORAS EN LA PLAZA DE LA CONSTITUCIÒN MÁLAGA
Ante la situación en que se encuentra el tema del agua en nuestra comarca, La Comisión de Vecinos al Sur del Torcal, tenemos que decir que al igual que el agua nos da la vida, también la lucha por el agua es la que nos ha dado la vida a la zona y nos ha permitido unirnos para otros temas.

La lucha por el agua comienza hace unos 30 años (aquí nace la Burra Margarita), cuando había pueblos con 1 hora de agua al día, cuando los campos no tenían ni eso y había que seguir yendo a la fuente y esta situación empieza a unirnos en torno a su lucha, así nos juntamos vecinos de Almogía, Casabermeja, Villanueva, La Higuera, La Joya, El Cerro, Arroyo Coche, Barranco Del Sol, etc y dio lugar a un movimiento de 10 u 11 años que consigue que se ponga en funcionamiento en el verano del 92, aunque sabíamos que la obra se hizo una obra “mala”.

Una vez puesta en funcionamiento su gestión pasa a los ayuntamientos que a su vez crean una empresa pública llamada Agua de los Verdiales.

Estos ayuntamientos se la venden durante 20 años a otra empresa privada ACUAGEST, que la gestiona para sacar el máximo provecho y dinero, como buena empresa privada que es.
Viendo que nos llevaba a la ruina nos tuvimos que movilizar otra vez los vecinos para que el agua volviera a ser pública y se gestionara bien. Para ello se le tuvo que pagar a Acuagest más de 110 millones de pesetas de aquel tiempo.

Una vez que el agua y su deuda pasan a los Ayuntamientos es cuando vemos otra vez muy mala gestión, abandono de la red, pérdida de casi el 50% entre los que no tienen contador, los mismos Ayuntamientos que no pagan, la que se pierde y la deuda sigue aumentando ( unos 3 millones de Euros), hasta llegar hasta nuestros días que el agua está en los JUZGADOS por no pagar ni la luz, ni las averías, ni los proveedores, ni al personal que trabaja en ella. En fin UN DESASTRE. Este es el resumen de la historia de la lucha por el agua.

Es por que en estos momentos tenemos que movilizarnos para conseguir por lo menos cuatro cosas:
- Que la deuda no la paguen los vecinos ( ellos quieren que la paguemos encareciendo el recibo ).
- Que no se tire más agua ( mejorando la red ).
- Que siga siendo pública y bien gestionada y
- Que los responsables de esta situación ( ruina, abandono, utilización política del agua, etc ), no se vayan de rositas y carguen con toda responsabilidad.

COMISIÓN DE VECINOS AL SUR DEL TORCAL